Los problemas más habituales con los audífonos para la sordera
La sordera es un problema que afecta a millones de personas en el mundo, trayendo inconvenientes en su vida diaria. Muchos problemas de hipoacusia se pueden resolver utilizando audífonos especiales para la sordera.
Estos audífonos son especialmente diseñados por especialistas en audiometría, que los ajustan a tus necesidades particulares. Puedes encontrar diversos tipos de audífonos que van desde los totalmente invisibles incluidos en el canal hasta los retroauriculares.
Al utilizar los audífonos para mejorar tu capacidad auditiva, es frecuente que se presenten algunos inconvenientes. Los más comunes es que no escuches bien por problemas de programación del equipo o por fallas en las baterías, entre otros. A fin de que puedas detectarlos a tiempo, te presento los problemas más habituales con los audífonos para la sordera.
Hay que cambiar pilas o baterías
La mayoría de los modelos de audífonos llevan incorporadas pilas para su funcionamiento, mientras que otros utilizan baterías recargables. Es frecuente que cuando la carga de las pilas o baterías sea baja dejes de escuchar repentinamente los sonidos.
Antes de cambiar las pilas, es conveniente que compruebas si están bien colocadas y volver a probar el audífono. En el caso de los equipos recargables, por lo general la carga suele durar de 24 a 18 horas en los más modernos.
Si observas que tus audífonos pierden la carga en menor tiempo, es recomendable que los lleves al técnico para comprobar si la batería está en buen estado o debe ser reemplazada. Recuerda que en este caso, debe hacerlo un profesional a fin de evitar daños en el equipo.
Comprueba el volumen y programación
Si aprecias que no escuchas con la misma nitidez y/o intensidad, es conveniente que compruebes el nivel de volumen de los audífonos. A veces ocurre que el control de volumen se ha desplazado de manera accidental y está en un nivel muy bajo.
Otro problema que se puede presentar es que hay audífonos que cuentan con el “modo silencio”, en el que no se percibe ningún sonido. Comprueba que tu equipo se encuentre en la programación adecuada para tu nivel de hipoacusia.
Igualmente, muchos modelos de audífonos cuentan con una posición especial conocida como T, la cual sirve para apreciar mejor los sonidos provenientes de los dispositivos electrónicos. No obstante, si después de utilizar el dispositivo no cambias a la posición micrófono, lo más probable es que no percibas los sonidos ambientales con nitidez.
El audífono no está limpio
Tus audífonos requieren un mantenimiento regular a fin de garantizar que funcionen de forma correcta y puedas percibir los sonidos con claridad. En algunos casos se pueden presentar problemas de taponamiento en diversas zonas por el cerumen.
Para la limpieza de los audífonos, se puede utilizar un cepillo pequeño de cerdas suaves o los pañuelos que suelen venir con estos equipos. Es importante que nunca manipules la zona de salida del sonido, porque se puede dañar el receptor.
Por otra parte, es importante cambiar con frecuencia los filtros de los audífonos que es donde más frecuentemente se acumula el cerumen y la suciedad. En caso de presentar inconvenientes, lo mejor es acudir a especialistas como los de www.audicostaudifonos.com, donde realizarán el mantenimiento que requiere tu equipo.
Además, hay algunas recomendaciones que debes seguir al utilizar tus audífonos para que no sufran daños con el uso diario. Lo primero es que no apliques ningún tipo de spray en el cabello cuando los tengas puestos, porque pueden sufrir daños.
Asimismo, al momento de limpiarlos nunca utilices productos líquidos, particularmente disolventes que seguramente causarán desperfectos a las piezas. También es conveniente que revises si el molde se sigue ajustando bien a tu oído o ha sufrido alguna deformación que no le permite acoplarse bien a tu canal auditivo.
Verifica el funcionamiento de la manguera
Es común que la manguera o cable se haya doblado o enrollado, por lo que no es capaz de conectarse de forma correcta para transmitir el sonido. Por esto, debes ser muy cuidadoso cuando retiras los audífonos en la noche, los cuales debes guardar en su estuche.
Si no lo haces, puede que la manguera quede aplastada dentro de un cajón o sufra presión con otros objetos, que terminen por dañarla. En caso de ocurrir esto, intenta volver la manguera a su posición original con mucho cuidado, para evitar que se rompa o se dañe.
Cuando detectes que la zona de la manguera ha sufrido daños irreparables no intentes cambiarla por ti mismo. Lo mejor es que acudas al audiólogo para que cambie la pieza y haga los ajustes necesarios para que los audífonos funcionen correctamente para tu nivel de hipoacusia.
Revisa si hay daños por humedad
Algo muy importante que debes recordar es que los audífonos para sordera no están fabricados para soportar el agua. Por tanto, debes quitártelos cuando vas a tomar una ducha o bañarte en la piscina o el mar.
Si los audífonos están sometidos a la humedad por el sudor de tu cuerpo o la lluvia, al llegar a casa debes secarlos de forma inmediata. Para esto, puedes utilizar un paño muy suave seco y pasarlo por su superficie o colocarlos en un puñado de granos de arroz por al menos 24 horas.
Cuando el daño por el agua y/o la humedad ha sido muy marcado, lo más probable es que el sistema electrónico sufra daños. En estos casos, los audífonos probablemente dejen de funcionar y debas acudir al técnico para que los repare.
Otro inconveniente que frecuente, es que se condensen pequeñas gotas de humedad dentro del conducto de la manguera. Si esto ocurre, es necesario retirar la misma con mucho cuidado para poder eliminar la humedad interior.
También es posible colocar tu equipo en un deshumidificador especial para audífonos de sordera, para que la humedad se vaya eliminando poco a poco. Lo mejor es hacerlo durante la noche, por un período entre 3 a 6 horas, a fin de que los audífonos se sequen completamente.















































