Adhesivos estructurales, ¿qué son y qué tipos hay?
En este artículo revisamos todo lo que debes conocer sobre los adhesivos estructurales. Sigue leyendo para saber qué son los adhesivos estructurales, qué tipos de adhesivos estructurales existen y cuáles son sus características principales, según los expertos.
Qué son los adhesivos estructurales
Lo primero que debes saber es de qué hablamos al hacer referencia a los adhesivos estructurales. Se trata de adhesivos que se utilizan para lograr la unión de manera permanente que permita conservar la integridad a nivel de estructura de un producto. Los adhesivos estructurales son importantes porque un mal funcionamiento de este tipo de uniones puede llegar a comprometer en gran medida toda la estructura de una pieza, así como sus funciones básicas.
En la actualidad, los adhesivos no han dejado de evolucionar y las nuevas tecnologías disponibles han permitido conseguir muchas ventajas para los fabricantes de cara a evitar los métodos de unión mecánica tradicionales, que resultan mucho menos funcionales y prácticos (como el remachado o las soldaduras) en comparación con los adhesivos estructurales, que permiten conseguir resultados eficientes, resistentes, rápidos y estéticamente mucho más acertados. Los adhesivos estructurales son capaces de soportar grandes cargas, tanto dinámicas como estáticas.
Además, este tipo de adhesivos se aplican en la industria espacial, en el sector marítimo y en el sector de la automoción, ya que cuentan con multitud de opciones diferentes, todas ellas con resultados excelentes. Estos adhesivos permiten a este tipo de industrias reducir sus costes, cuentan con diseños mucho más ágiles y además permiten mejorar a nivel estético los resultados, siendo una alternativa muy nueva a las uniones clásicas. Por norma general, los adhesivos estructurales se utilizan cuando las piezas van a estar sometidas a químicos, a ciclos térmicos o cuando exista riesgo de corrosión galvánica. Asimismo, este tipo de colas y adhesivos industriales tienen la capacidad de absorber de manera eficiente las dilataciones propias de los diferentes materiales a unir.
Del mismo modo, otro de los motivos por los que resultan una gran alternativa es porque permiten reducir en gran medida el peso, y es por este motivo que la industria del transporte fue la primera en empezar a apostar por este tipo de soluciones tan eficientes. Entre las ventajas principales del uso de adhesivos estructurales, los expertos reseñan las siguientes: En primer lugar, el ahorro en costes. Los adhesivos suponen menores costes de material que las fijaciones mecánicas. Asimismo, se trata de un proceso más sencillo, rápido y eficiente. Por otro lado, el ahorro de tiempo derivado de no tener que soldar, ya que los adhesivos pueden aplicarse en tan sólo unos minutos, mientras que otros métodos de fijación mecánica implican un gran número de puntos d de unión, muchos más pasos a seguir y por tanto también mucho más tiempo invertido. Asimismo, otra de las ventajas principales del uso de adhesivos estructurales radica en la reducción de peso en comparación con las uniones mecánicas. Además, todo el procedimiento es mucho más ágil y sencillo y existen otras ventajas añadidas como que la naturaleza de los adhesivos estructurales resulta mucho más flexible. Además, como cuentan con propiedades viscoelásticas, los adhesivos estructurales permiten amortiguar la vibraciones sonoras.
Finalmente, cabe reseñar que los acabados que se pueden conseguir con los adhesivos estructurales resultan mucho más estéticos, en comparación con las uniones metálicas, en las que resulta frecuente la aparición de zonas de óxido tras la exposición al agua. En comparación con la soldadura, también es una alternativa mucho más estética que no requiere retoques, y por supuesto es una opción superior a los remaches y pernos en este punto, ya que no sobresaldrán, sino que quedarán ocultos entre los sustratos, permitiendo exteriores lisos y con acabados estéticos de gran calidad.
Qué tipos de adhesivos estructurales hay
Entre los diferentes tipos de adhesivos estructurales encontramos opciones especialmente resistentes y duraderas que van desde alternativas para barcos y vehículos hasta adhesivos estructurales para el sector aeroespacial. De esta forma, encontramos el PUR o los adhesivos estructurales de poliuretano, los adhesivos epoxi, los MMA o adhesivos de metacrilato de metilo y los adhesivos anaeróbicos.
Los adhesivos de poliuretano cuentan con mucha durabilidad y flexibilidad, y son la mejor alternativa para unir todo tipo de materiales. Estos adhesivos se pueden adaptar a muchos requisitos diferentes, y aportan un extra de protección. Del mismo modo, son adhesivos elásticos, resistentes y para elaborarlos se realizan pruebas de laboratorio especialmente exigentes. Además, se utilizan en los sectores más exigentes, como el ferroviario, el de la automoción o el de los autobuses.
Los adhesivos epoxi cuentan con la capacidad de unir o de pegar todo tipo de materiales, y es por este motivo que son los adhesivos estructurales más valorados del mercado. Son usados en un gran número de ocasiones diferentes, como por ejemplo, para acabados exteriores en automoción o para ensamblajes estructurales.
Los adhesivos de metacrilato de metilo destacan por tener una buena adherencia a los metales y a los compuestos de matriz termoestable. También se adhieren bien a los termoplásticos. Entre sus características más destacadas encontramos el curado rápido, la tolerancia a la contaminación y su gran flexibilidad. Del mismo modo, este tipo de adhesivo se utiliza para ensamblajes estructurales y para acabados exteriores en la industria de la automoción, así como para acabados interiores en la industria aeronáutica.
Finalmente, los adhesivos anaeróbicos son monocomponentes y funcionan en ausencia de aire y en superficies metálicas, tanto ferrosas como no ferrosas. Del mismo modo, los adhesivos estructurales pueden usarse para unir superficies metálicas pasivas, así como diferentes plásticos utilizando de manera previa activadores de superficie. Son adhesivos que aportan una muy buena resistencia a las vibraciones, a las cortaduras, que previenen fugas y también la corrosión. Se usan para fijar roscas y tornillos, para formar juntas y para sellar tuberías.















































